¿Cuando deberías deshacerte de un colchón?

La vida útil de un colchón:¿Cuando deberías deshacerte de él?

Probablemente te hayan contado otra historia, pero por norma general los expertos en sueño están de acuerdo en que la vida útil de un colchón es de unos siete años. No obstante, si sufres cualquier dolor, o tienes problemas para dormir, entonces deberías cambiar de colchón mucho antes.

En este artículo podrás encontrar algunas de las señales más fáciles de comprobar para decidir si ya va siendo hora de cambiar de colchón, junto a ciertos consejos que te servirán de ayuda para hacer que se mantenga lo mejor posible durante su vida útil.

Promedio de la vida útil de un colchón

  • Muelles: 5.5 años
  • Mezcla de látex: 6 años
  • Espuma viscoelástica: 7 años
  • Aire: 7.5 años
  • Látex: 8.5 años

Cómo determinar si ya va siendo hora de que te deshagas de tu colchón

Si notas cualquiera de los siguientes síntomas, entonces muy probablemente tengas que cambiar de colchón cuanto antes:

  • Descubres hundimientos, zonas rasgadas o desgarradas en la superficie del colchón, notas que los bordes están algo desgastados, encuentras algún que otro bulto, o ves que tiene manchas que no eres capaz de limpiar.
  • Por las mañanas te encuentras cansado y con la sensación de no haber dormido nada en las últimas ocho horas.
  • Cuando te levantas sientes rigidez, dolor, o adormecimiento muscular en cualquier parte del cuerpo.
  • Tu acompañante es quien sufre rigidez, dolor, o adormecimiento.
  • El colchón parece muy polvoriento, o notas síntomas de alergia a los ácaros del polvo como tos, estornudos, y presión en el pecho.
  • Has probado a dormir en otra parte del hogar, como por ejemplo el sofá, y has notado que era más cómodo para dormir que tu colchón actual.
  • No eres capaz de recordar cuántos años tiene el colchón, o han pasado más de siete años desde que lo compraste.

Por último, en el caso de tener planeado un cambio de colchón que no sea inmediatamente necesario siempre es recomendable esperar a las rebajas.

¿Qué pasa con la garantía?

Antes de echar mano de un colchón completamente nuevo, comprueba si tu colchón actual todavía está en garantía. Hay dos formas de garantía de las que deberías ser consciente.

  • Garantía escrita. Este tipo es el que todo el mundo suele pensar cuando alguien habla de garantía. El fabricante o vendedor ofrece un compromiso escrito por el que reparará o sustituirá el colchón siempre que los daños estén cubiertos por las condiciones indicadas. Las garantías por escrito suelen estar activas durante cinco, diez, quince, o veinte años.
  • Garantía para el consumidor. En la Unión Europea la garantía del consumidor promete que los productos serán funcionales e incluirán las características según lo advertido. En el caso de bienes adquiridos a distancia o de forma digital, puedes informarte con mayor profundidad de los derechos del consumidor de la Unión Europea en este enlace.

Distintos puntos de venta y fabricante cambian en cuanto a la cobertura y duración de sus garantías, así que asegúrate de revisar bien la información para comprender los detalles. La mayoría de garantías cubren hundimientos prematuros a partir de cierta profundidad, muelles rotos, costuras defectuosas, o espuma deformada.

Por norma una garantía no suele cubrir los desperfectos por accidente. Además, si los desperfectos pueden ser reparados cambiando una sola parte, por ejemplo un muelle, no es muy probable que reemplacen el colchón entero.

Antes de reclamar nada es importante que tengas en cuenta si la garantía es compartida o no:

  • Una garantía no compartida indica que el propietario del colchón tan solo tendrá que pagar de su bolsillo los costes de inspección y transporte. El proceso de reparación será cubierto por el proveedor de la garantía.
  • Una garantía compartida requiere que el propietario del colchón pague un porcentaje del coste de reparación o reemplazo. Esto suele empezar en un 50% que incrementa anualmente durante el período de garantía.

Muchas de las garantías a largo plazo (en particular las de más de 10 años) suelen ofrecer un plan no compartido que transiciona a compartido con el paso del tiempo.

Cómo deshacerte de un colchón

Hay varias formas de evitar que tu colchón termine en los cientos de miles de kilómetros de terreno que ocupan cada año cuando la gente simplemente los tira al contenedor.

  • Normalmente se puede reciclar hasta un 90% del colchón, y muchas instalaciones de reciclaje los aceptan. Si te interesa saber si esta opción la puedes encontrar de forma local, prueba a buscar por internet usando tu código postal. La mayoría de estas empresas de reciclaje suele cobrar una pequeña cuota por ir a recogerlo a tu casa. Sin embargo, el reciclaje no es una opción si el colchón está mojado, tiene bichos, o está lleno de suciedad.
  • Algunas ongs y servicios sociales como Cáritas aceptan colchones usados en buen estado. Si vas a deshacerte de un colchón limpio considera si hay alguna cerca que pueda estar interesada. Las organizaciones más grandes probablemente hasta se ofrezcan a pasar a recogerlo por ti.
  • Si no tienes más opciones, siempre puedes acudir a los servicios de recogida de basura. Usarlos tampoco tiene por qué implicar que tu colchón termine ocupando espacio en un basurero, ya que muchas de las empresas que se dedican a esto también tienen contacto con instalaciones de reciclaje.
  • También puedes reciclar el colchón para darle otro uso en tu hogar. La reutilización y restauración se utilizan a menudo en el mundo de la decoración. Por ejemplo puedes reconvertir tu viejo colchón en un banco que puedes colocar en cualquier rincón de tu casa y convertirlo en un espacio de relax o de lectura.

Qué hacer para mantener tu colchón en buen estado

Los colchones nuevos son caros, especialmente si los tienes que reemplazar antes de tiempo. Los siguientes consejos te ayudarán a sacar el máximo partido de tu colchón actual.

  • Controla la acumulación de ácaros del polvo aspirando la zona de alrededor de la cama con frecuencia, y lavando mantas, sábanas y fundas de almohada en agua caliente de forma periódica. Si aspirar alrededor de la cama resulta muy inconveniente de realizar con frecuencia también puedes considerar hacerte con una funda anti ácaros.
  • Gira el colchón 180º cada pocos meses. Simplemente dale la vuelta para que el lugar donde reposan los pies ahora pase a ser el que reposa la cabeza. También puedes voltearlo si es un colchón de doble cara.
  • Evita movimientos excesivos y tratamientos fuera de lo normal, como saltar encima del colchón o trasladarlo a empujones. Si tienes mascota, ten en cuenta que si se pone a saltar por el colchón lo puede llegar a estropear.
  • Asegura que la estructura de la cama tiene una viga de soporte central. En caso contrario, tu colchón será mucho más susceptible a hundimientos prematuros.
  • Un protector de colchón, como su nombre bien indica, servirá de ayuda a prevenir la compresión a largo plazo y reducir el efecto de hundimientos y abultamientos prematuros. Algunos colchones ya vienen con una capa interna que ofrece los mismos beneficios.